La pasión de Ricardo Sotres por la cocina floreció durante su infancia. Ya desde pequeño, el chef asturiano se movía entre fogones, ayudando a sus padres en el bar-tienda que regentaban en Llanes. Un proyecto que el chef, ya en su edad adulta, posicionó como uno de los mejores restaurantes de cocina asturiana, logrando incluso una estrella Michelín.

Una distinción merecida, por su creatividad y su dilatada trayectoria. Sotres estudió en la Escuela de Hostelería de Llanes y trabajó al lado del chef Nacho Manzano y de Raúl Aleixandre. Tras este bagaje por el mundo de la alta gastronomía, el chef asturiano emprendió su propio proyecto, llevando a lo más alto el negocio familiar.

Su cocina se distingue por la sabia elección de los productos y una estudiada técnica de elaboración. Como resultado, Ricardo ha logrado un estilo moderno y atrevido, que le ha llevado a obtener prestigiosos galardones, ya desde sus inicios, como la Caldereta de Don Calixto al joven cocinero.

Una de las peculiaridades de la gastronomía de Ricardo Sotres es la inclusión en su equipo de un dietista, que permite un nuevo punto de vista a la alta cocina. Además, los platos que encontramos tanto en su carta como en sus menús degustación son fruto de una gran dosis de imaginación. Para Sotres, su cocina es sincera, de proximidad y de raíces.

Prueba de ello es la gran selección de quesos artesanos que ofrece en su restaurante, en la que encontramos tanto productos elaborados por artesanos asturianos como numerosas referencias internacionales.

En cuanto a sus menús degustación, el chef ofrece distintas posibilidades, basadas en la cocina típica asturiana con toques de autor, incluyendo platos elaborados con ingredientes de temporada, donde la creatividad juega un papel esencial. Tradición y originalidad, en definitiva, se unen en cada uno de sus platos.

En su extensa carta encontramos desde anchoas artesanas del cantábrico, hasta foie asado con lentejas, anguila ahumada y ajo negro; pasando por el torto de maíz, verduras asadas, pulpo y alioli; el arroz con pitu caleya o la cigala asada en costra de sal.