Pepe estudió en el Mulhacén pero al acabar la ESO supo que su futuro estaba entre harinas, huevo, cacao y azúcar, en el obrador donde pasaba cada vez más horas, echando una mano a la familia y aprendiendo los secretos de sus tíos Ramiro y Gonzalo, sus primeros maestros en la magia del dulce.

No tardo en convertirse un experto en la ciencia del pionono y decidió dar un paso más allá. Consciente de que para progresar necesitaba formarse, no dudó en hacer el hatillo y desplazarse a Alicante para recibir clases de Paco Torreblanca, uno de los mejores reposteros del mundo, y antes de cumplir los 20 años pasó unos meses en Barcelona para aprender en una escuela especializada en el chocolate.

A caballo entre Santa Fe y Granada, adonde se fue a vivir con sus padres Rafael y Ana a los 11 años, con el tiempo regresó al municipio de las Capitulaciones para vivir con su hermana Maribel y suavizar un tanto los madrugones que se daba para iniciar su tarea en el obrador a las seis de la mañana.

La crisis golpeó también al negocio familiar y Pepe tuvo que arrimar el hombro y aparcar durante un tiempo sus sueños de emprender una etapa nueva en su vida profesional. Mientras echaba horas sin descanso en el obrador -siempre en la producción, nunca en las cafeterías de la familia- no dejó de bucear en libros y de rastrear por Internet las novedades de la repostería y las creaciones de maestros como Ramón Morató, uno de sus referentes.

  • Pepe Isla Campeón nacional del World Chocolate Masters
  • Restaurante: Casa Ysla
  • Twitter: @pepeysla
  • Página Web: https://pionono.com/