Montserrat de la Torre y Antonio Cristofani forman un tándem perfecto. Ella es la jefa de cocina y él es el sumiller. Tras formarse en La Laguna decidieron abrir un negocio propio, decantándose por Úbeda. Y como deferencia a su localidad natal, la Estación Linares-Baeza, decidieron dar a su restaurante un aire ferroviario, emulando vagones de tren.

Consiguieron lo que querían: «un bar distinto, con tapas diferentes, buenos vinos y cerveza bien echada». Aunque han ido mucho más allá, ofreciendo una cocina sencilla pero innovadora, con mucho de imaginación y basada en los productos de temporada y de la mejor calidad. Así, su carta está viva, cambia según lo que llega al mercado en cada época del año, aunque siempre se mantienen algunos platos estrella.

El don de gentes de Antonio, o “Che” como le conoce la clientela, potencia todo lo que es en sí La Estación, aunque él asegura que el secreto del éxito lo tiene Montse, «la estrella de la casa». Hace unos meses se embarcaron en un nuevo proyecto, Gastro Lupo, tapería que también mantienen en la localidad ubetenses.

El restaurante ‘Cantina La Estación’ cuenta un “Sol” en la conocida Guía Repsol, una preciada distinción que obtienen los locales con una excelente calidad y variedad de platos.