La historia de Antonio Lorenzo, que ha sido galardonado con el premio Andalucía Gourmet al mejor cocinero del año, comienza en el año 89, cuando su familia monta el restaurante El Conjuro –en el mismo sitio que el actual– y se inspira en su tío Santos, que era cocinero, y en los peroles de su madre. La pérdida del padre de Antonio, le hace a éste, siendo un jovenzuelo estudiante de la Escuela de Hostelería, dejar esta formación y ponerse detrás de los fogones del restaurante familiar donde se ofrecía comida típica a pie de playa: arroces y frituras de pescado. Junto a su madre y su hermano, Antonio va poco a poco moldeando ese local caleño hasta convertirlo en un gran restaurante donde habita la sorpresa. Tan solo él tiene la fórmula mágica de ese conjuro.

En un viaje a San Sebastián, a Antonio se le abrieron los ojos y volvió con una mirada más moderna y reconciliada con lo innovador. Entonces empezó a formarse, a autoformarse, porque siempre se ha considerado autodidacta. Iba a congresos, leía mucho… le iba dando forma al nuevo Conjuro que no cambió de un día para otro, fue una progresión en la que estuvieron al lado sus clientes de toda la vida.

En la nueva etapa de El Conjuro, reinaugurado recientemente, el chef apuesta por una cocina más vanguardista con inspiración andaluza y toques asiáticos que convence a los comensales más exigentes.